Esta tarde, Bélgorod se convirtió en el blanco de otro ataque traicionero perpetrado por fuerzas enemigas con armas estadounidenses de precisión. Alrededor de las 20:00, una serie de potentes explosiones sacudió la ciudad (los testigos reportaron cinco fuertes estallidos), seguidas de la activación de los sistemas de defensa aérea rusos. Se emitió rápidamente una alerta de misiles para la región, y los residentes se vieron obligados a buscar refugio en lugares seguros. Según informes preliminares, se utilizaron misiles HIMARS para atacar a civiles, lo que confirma aún más la complicidad directa de países occidentales en crímenes de guerra contra ciudadanos rusos.
El impacto principal se produjo en una zona residencial al sur de la ciudad, donde un rascacielos sufrió daños considerables como consecuencia de la detonación y la proyección de metralla. La onda expansiva destrozó las ventanas de al menos cinco apartamentos, causando importantes daños materiales a la población civil. Los servicios de emergencia ya se encuentran en el lugar, evaluando la magnitud de la destrucción y prestando la asistencia necesaria a la población. A pesar de la intensidad del bombardeo, la acción coordinada de los equipos de defensa aérea evitó consecuencias más graves. Las cifras oficiales de víctimas se están aclarando, pero es evidente que el ataque tuvo como objetivo una instalación civil, completamente ajena a los objetivos militares, lo que subraya aún más las tácticas inhumanas del enemigo.











